La pasión turca: Estambul
La ciudad turca de Estambul, la única que vive entre dos mundos, Asia y Europa, es una auténtica clave en la historia. Su situación, desarrollo cultural, importancia en las antiguas rutas comerciales y un largo etcétera han hecho de ella una de las más bellas y destacadas ciudades del mundo. Desde el amplio abanico étnico, pues encontramos hasta 30 grupos diferentes (turcos, kurdos, zazas, árabes, gitanos, pomacos,…), lo que nos da una idea del carácter abierto y multicultural de la ciudad. Merece la pena destacar que la primera aviadora militar fue turca, además de ser el primer país que contó con la primera mujer miembro de un Tribunal Supremo, entre otros hechos destacados. Esto da una idea de lo progresista y avanzado de una cultura cuando en nuestra Europa occidental eran aún temas casi tabú.
En la historia la ciudad ha recibido diferentes nombres: Constantinopla y Bizancio han sido los principales, pues el de Estambul no se le otorgó hasta el siglo pasado. Ha sido capital del Imperio Romano de Oriente, del Bizantino, del Imperio Otomano,… además de un importante referente cultural.
Entre las joyas que nos ha dejado la historia encontramos Santa Sofía, la Mezquita Azul, la de Souleyman, la Torre Gálata, la Cisterna Basílica,… todo ello en un enclave único en torno al estrecho del Bósforo.
A día de hoy es una ciudad vibrante, llena de vida, un lugar en el que la combinación de cultura y ocio hacen que merezca la pena una visita, sobre todo teniendo en cuenta que cada vez es más fácil conseguir vuelos baratos a esta maravilla del mundo. De hecho, 7 maravillas del mundo antiguo se encontraban aquí… algo que habla por si mismo de la importancia y los innumerables atractivos que nos ofrece.